Mi experiencia eurovisiva

Mejor obviemos que soy un desastre que se olvida del blog durante meses y nos centremos en lo importante: mi experiencia eurovisiva.

La verdad es que yo nunca he sido una eurofan enorme, a veces quedamos para ver la final pero sobre todo es por las coñas y los memes, y no por un seguimiento enorme de la selección y los finalistas. Es más por las risas, por la emoción, y por un interés por la música que no es ni mucho menos lo que más me emociona del festival. Cuando el año pasado ganó Salvador Sobral eurovisión, mis amigas y yo dijimos que podríamos mirar las entradas para Portugal. Pero luego no hicimos nada y cuando mi padrino dijo que iba, yo comenté que estaba interesada. Y ahí sí comenzó esta aventura.

El 31 de Diciembre, mi cumpleaños, mi padrino me descubre la sorpresa mientras me acerca a casa tras pasar un rato con ellos. Han alquilado el piso ya, que tiene cancelación, pero que aún no han salido las entradas. Solo una parte y no de grada, que son las que nos interesan porque vamos con una niña de 9 años que no aguanta ese espectáculo de pie ni loca. Casi no lo aguantaría ni yo.

Viejoven, dirán algunos.

Enero de 2018: Resumen

  ¡Vaya! Yo escribiendo una entrada por aquí. ¿Qué clase de milagro es este?

La verdad es que echaba de menos venir al blog a hablaros de lo que me gusta, de lo que hago o quiero hacer, y de cómo han sido mis días. Al final, con la agenda en mano, he decidido hablaros de lo que he hecho durante enero de este año. Sí, a 26 de febrero. Más vale tarde, que dicen. Como ahora tengo agenda, ¡todo parece que es ayer!

¿No sirve como excusa? Bueno, soy un despiste. Lo que viene ahora es un pequeño resumen, tal vez dentro de poco tengáis otro.