¡Buenísimos días! ¿Hemos sido buenos?
Hoy toca una de esas entradas rápidas, esas entradas obligadas a hacer. Hoy toca felicitar la navidad.
Espero que hayáis tenido una buena nochebuena y esta navidad tengáis todo lo que queríais debajo del árbol. A mi los regalos fuertes me caen el 31 (mi cumple) y el 6, así que no es que haya demasiado por mi parte, básicamente cosas para el pelo y un paraguas, jeje.
Sin embargo sí hice regalos. Me pasé tejiendo como loca estos días un par de pulpos para los hijos del novio de mi madre (telenovela total) y otro para una sobrinuca segunda que voy a ver hoy. Ahora toca preparar la comida, y si todo va como la seda, será deliciosa, ya os hablaré de ella en otro momento.
De nuevo espero que estéis pasando una feliz navidad, que os hayáis reunido toda la familia, que comáis hasta reventar, que juguéis con vuestros primos pequeños. Espero que hayáis aprovechado estas fechas y estas vacaciones para reuniros con la gente importante de verdad, y que por unos días olvidéis las obligaciones y el mundo que gira a nuestro alrededor, que os quedéis en una burbuja algo más feliz de lo que es el mundo que nos rodea. Espero que os centréis en lo importante, en la amistad, en lo que une en estas fechas. Seáis creyentes o no, espero que sí encontréis ese espíritu navideño que sobresale por las fiestas, la actitud feliz.
A veces cuesta encontrarla. A veces te hundes, y te duele pensar en la gente que ya no está. Como en la canción de Mecano. Pero salimos adelante, tal vez contagiados por el ánimo festivo, porque con tanta luz navideña es difícil hundirse en el pozo de oscuridad. Intentad no pensar en eso. Recordad lo bueno y olvidad lo mano. Al menos durante unos días. O tal vez para siempre.
Ya me dejo de melodramas, espero que me contéis si Papa Noel se ha portado bien con vosotros en los comentarios. Y como ya os mostré mi árbol de navidad, he hecho una recopilación de fotos navideñas para hoy.